Cala del Mascarat
Altea, Alicante
Tiempo ahora
Afluencia Prevista
🏖️Ocupación estimada para hoy
Sobre esta playa
Introducción
Bienvenidos a un rincón de la Costa Blanca que, estamos seguros, os enamorará tanto como a nosotros: la Cala del Mascarat. Ubicada en el encantador municipio de Altea, en la provincia de Alicante, esta cala es mucho más que una simple playa; es un santuario de tranquilidad y belleza natural. Al llegar, uno se da cuenta de que ha encontrado un pequeño tesoro, alejado del bullicio de las grandes urbes, donde el tiempo parece detenerse y la naturaleza se muestra en todo su esplendor.
La Cala del Mascarat es una de esas playas que uno recomienda con una sonrisa, sabiendo que el visitante quedará prendado de su atmósfera. Sus aguas cristalinas, su lecho de guijarros y el imponente telón de fondo de la Sierra de Bernia crean un paisaje de postal que invita a la desconexión. Es el lugar perfecto para quienes buscan escapar de la rutina, sumergirse en un mar de tonos azules y verdes, o simplemente disfrutar de la paz que solo un entorno natural puede ofrecer. Prepárense para descubrir todos los encantos de esta joya alicantina.
Cómo llegar a Cala del Mascarat
Llegar a la Cala del Mascarat es relativamente sencillo, aunque su acceso algo más 'escondido' contribuye a preservar su encanto. Nosotros siempre recomendamos el coche como la opción más cómoda para explorar la zona y llegar hasta la propia cala. Desde Altea, el trayecto es corto, siguiendo la carretera N-332 en dirección a Calpe. Veréis indicaciones hacia el Puerto Deportivo Campomanes (también conocido como Marina Greenwich), y la cala se encuentra justo al lado.
Acceso en coche y parking
Si venís en coche, la N-332 es vuestra aliada. Hay varias zonas donde se puede estacionar. A menudo, encontraréis aparcamiento durante la carretera que lleva al puerto, o incluso en las inmediaciones del propio puerto deportivo. Es importante considerar que en temporada alta, especialmente en los meses de julio y agosto, el parking puede ser más complicado, por lo que recomendamos llegar temprano para asegurar un buen sitio. El acceso a la cala desde el parking es a pie, a través de pequeños senderos o escaleras, lo que añade un toque de aventura a la experiencia. No es un acceso complicado, pero sí es bueno saberlo de antemano.
La arena y el agua
Uno de los aspectos más distintivos de la Cala del Mascarat es, sin duda, su composición. Aquí no encontraréis la típica arena fina y dorada a la que muchos están acostumbrados en la Costa Blanca. En su lugar, el lecho de la cala está formado por guijarros y cantos rodados, lo que le confiere un carácter muy particular. Esta característica, lejos de ser un inconveniente, es parte de su encanto y contribuye a la increíble claridad de sus aguas.
Un mar de transparencia
Las aguas de la Cala del Mascarat son, sencillamente, espectaculares. Su transparencia es tal que, incluso desde la orilla, podréis observar el fondo marino con una facilidad asombrosa. Los tonos van desde un azul profundo en las zonas más alejadas hasta un turquesa esmeralda en las orillas, creando un contraste visual fascinante. Esta claridad se debe, en gran parte, a la ausencia de arena fina que se levante con el movimiento del agua, permitiendo una visibilidad excepcional. Es un auténtico paraíso para los amantes del snorkel y el buceo, donde la vida marina se muestra en todo su esplendor. Desde pequeños peces de colores hasta formaciones rocosas submarinas, cada inmersión es una nueva aventura. La temperatura del agua suele ser muy agradable en los meses de verano, invitando a largos baños y a disfrutar sin prisas.
Servicios e instalaciones
A pesar de su ambiente más natural y 'salvaje' en comparación con playas urbanas, la Cala del Mascarat no carece de los servicios esenciales que hacen la estancia más cómoda y agradable. Nosotros siempre valoramos que una cala tan bonita mantenga ciertos estándares sin perder su esencia.
Comodidades a pie de playa
Entre los servicios que podemos encontrar, destacan la presencia de chiringuitos en temporada alta. Estos establecimientos son perfectos para tomar un refresco, un helado o incluso disfrutar de alguna tapa o comida ligera con vistas al mar. Es un placer indescriptible saborear un buen plato mientras se escucha el suave murmullo de las olas. Además, suelen ofrecer alquiler de sombrillas y tumbonas, lo cual es muy conveniente si no queréis cargar con vuestro propio equipo. Para nuestra comodidad, también suelen haber duchas para quitarse la sal y la arena antes de volver a casa, y baños/WC accesibles.
La seguridad es también una prioridad, por lo que, durante la temporada de baño, la cala cuenta con servicio de socorrismo, lo que nos da una tranquilidad extra, especialmente si vamos con niños. Y, como ya hemos mencionado, el parking es una facilidad importante, aunque en los meses de mayor afluencia puede requerir un poco de paciencia para encontrar sitio. Si os gusta la aventura, también es habitual encontrar puntos de alquiler de equipos para practicar deportes acuáticos, como kayaks o tablas de paddle surf, directamente en la cala o en el cercano puerto deportivo.
Mejor época para visitar
Elegir el momento adecuado para visitar la Cala del Mascarat puede marcar una gran diferencia en vuestra experiencia. Nosotros, como expertos en playas, siempre aconsejamos considerar varios factores para disfrutar al máximo de este enclave.
Temporada alta y baja
La temporada alta en la Costa Blanca abarca principalmente los meses de julio y agosto. Durante este periodo, el clima es cálido y soleado, y la temperatura del agua es ideal para el baño. Sin embargo, también es cuando la afluya de visitantes es mayor. Si bien la Cala del Mascarat es menos concurrida que las playas urbanas de Altea o Calpe, sigue recibiendo un número considerable de personas. Si lo que buscáis es el ambiente más animado y todos los servicios a pleno rendimiento, esta es vuestra época.
Para aquellos que prefieren la tranquilidad y la serenidad, nuestra recomendación es visitar la cala en temporada media, es decir, durante los meses de mayo, junio, septiembre y principios de octubre. El clima sigue siendo fantástico, las temperaturas son agradables y el agua aún está perfecta para el baño, pero la afluencia de turistas es notablemente menor. Es el momento ideal para disfrutar de la cala en un ambiente más relajado, con más espacio para vosotros y una sensación de exclusividad. Además, los precios de alojamiento suelen ser más asequibles.
La temporada baja (de noviembre a abril) también tiene su encanto. Aunque el baño puede ser solo para los más valientes, la cala ofrece paseos tranquilos y paisajes impresionantes, perfectos para los amantes de la fotografía o simplemente para desconectar. Es un momento excelente para disfrutar de la naturaleza en su estado más puro, sin ruidos ni aglomeraciones.
Actividades y deportes
La Cala del Mascarat es un escenario idílico para la práctica de diversas actividades y deportes acuáticos, gracias a sus aguas calmas y su rica vida marina. Nosotros siempre animamos a nuestros lectores a ir más allá del simple baño y explorar las posibilidades que ofrece este entorno.
Sumérgete en la aventura
La actividad estrella aquí es, sin duda, el snorkel. La increíble transparencia de las aguas y la presencia de formaciones rocosas submarinas hacen de esta cala un lugar excepcional para observar peces de colores, pequeños crustáceos y algas marinas. Con unas gafas y un tubo, os sentiréis como exploradores de un mundo subacuático fascinante. Es una experiencia apta para todas las edades y no requiere de gran experiencia.
Para los más activos, el kayak y el paddle surf son opciones fantásticas. Podéis alquilar el equipo en la propia cala o en el cercano Puerto Deportivo Campomanes y explorar la costa a vuestro ritmo. Remar por las tranquilas aguas, acercarse a los acantilados y descubrir pequeñas cuevas escondidas es una forma maravillosa de conectar con el entorno y hacer ejercicio al mismo tiempo. Las vistas desde el mar hacia la Sierra de Bernia son espectaculares y ofrecen una perspectiva única de la zona.
Aunque no es una playa famosa por las olas, la tranquilidad de la cala la hace perfecta para iniciarse en deportes como el submarinismo o simplemente para nadar largas distancias sin preocupaciones. La ausencia de corrientes fuertes y el ambiente sereno invitan a la práctica de la natación contemplativa. Para los amantes de la fotografía, tanto la subacuática como la de paisaje, la Cala del Mascarat ofrece innumerables oportunidades para capturar imágenes memorables.
Para familias con niños
Cuando viajamos con niños, la elección de la playa es crucial. La Cala del Mascarat, con sus particularidades, puede ser una excelente opción familiar, siempre teniendo en cuenta algunos aspectos importantes. Nosotros la consideramos apta para familias, aunque con ciertas consideraciones.
Disfrutar con los más pequeños
Las aguas tranquilas y poco profundas en la orilla la hacen segura para que los niños chapoteen y jueguen. La ausencia de grandes olas es un plus para la tranquilidad de los padres. Además, la claridad del agua permite que los pequeños puedan ver los peces, lo cual siempre es una fuente de asombro y diversión. El snorkel es una actividad que a los niños les suele encantar, y aquí tienen un escenario perfecto para iniciarse.
Sin embargo, es importante considerar que el suelo de la cala es de guijarros y cantos rodados, no de arena fina. Esto significa que los niños pueden necesitar cangrejeras o escarpines para caminar cómodamente y proteger sus pies. Construir castillos de arena no será una opción, pero pueden disfrutar buscando piedras bonitas, haciendo torres con ellas o simplemente explorando la orilla. Aseguraros de llevar una colchoneta o toalla gruesa para que estén más cómodos al sentarse o tumbarse.
La presencia de socorristas en temporada alta y los chiringuitos con opciones de comida y bebida son servicios que facilitan la jornada familiar. Recordad siempre llevar protección solar, gorras y abundante agua, ya que la sombra natural puede ser limitada. En resumen, la Cala del Mascarat ofrece una experiencia diferente y enriquecedora para las familias que buscan un día de playa tranquilo y con actividades acuáticas interesantes.
Qué hacer en los alrededores
La ubicación privilegiada de la Cala del Mascarat en la Costa Blanca nos invita a explorar un sinfín de lugares de interés en sus proximidades. Nosotros siempre aprovechamos para combinar un día de playa con alguna excursión cultural o de naturaleza, y esta zona ofrece multitud de opciones.
Descubriendo la Costa Blanca
- Altea Pueblo: A pocos kilómetros de la cala se encuentra el impresionante casco antiguo de Altea, uno de los pueblos más bonitos de España. Sus calles empedradas, casas encaladas adornadas con flores y la icónica cúpula azul de la Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo, ofrecen un paseo mágico. Es perfecto para perderse, disfrutar de las galerías de arte, tiendas de artesanía y cenar en alguno de sus encantadores restaurantes con vistas panorámicas.
- Calpe y el Peñón de Ifach: Hacia el norte, Calpe nos espera con su imponente Peñón de Ifach, un Parque Natural que se alza majestuoso sobre el mar. Podéis subir al peñón (para los más aventureros) o simplemente disfrutar de las playas de Calpe y del ambiente de su puerto pesquero, donde cada tarde se subasta el pescado fresco.
- Sierra Helada Natural Park: Este parque natural, que se extiende entre Altea, Benidorm y L'Alfàs del Pi, es ideal para los amantes del senderismo. Ofrece rutas con vistas espectaculares de la costa, acantilados impresionantes y la posibilidad de observar aves marinas. Es una excelente opción para una mañana de ejercicio y contacto con la naturaleza.
- Fuentes del Algar: A unos 30-40 minutos en coche, cerca de Callosa d'en Sarrià, se encuentran las famosas Fuentes del Algar, un paraje natural con cascadas y pozas de agua cristalina donde podréis daros un refrescante baño. Es una excursión muy popular en verano, ideal para escapar del calor.
- Guadalest: Un poco más hacia el interior, el pintoresco pueblo de Guadalest, con su castillo encaramado en una roca y su embalse de color turquesa, es una visita obligada. Sus museos curiosos y sus vistas panorámicas lo convierten en un destino único.
Qué hacer cuando llueve
Aunque la Costa Blanca es famosa por su sol, ocasionalmente el tiempo puede cambiar y presentarnos un día lluvioso. Pero no os preocupéis, Altea y sus alrededores ofrecen alternativas interesantes para que vuestra jornada no se eche a perder. Nosotros siempre tenemos un plan B para estos días.
Alternativas bajo techo
- Centro Cultural de Altea: El Palau Altea es un referente cultural en la zona. Consultad su programación, ya que a menudo acoge conciertos, obras de teatro, exposiciones de arte y otros eventos. Es una excelente manera de disfrutar de la cultura local y pasar unas horas agradables a cubierto.
- Museos en Altea: Aunque no son grandes museos, Altea cuenta con pequeñas galerías de arte y espacios expositivos que merece la pena visitar. Podéis pasear por el casco antiguo y descubrir el arte local en sus múltiples formas.
- Compras en Benidorm o Finestrat: A poca distancia, encontraréis grandes centros comerciales como La Marina en Finestrat o el Centro Comercial de Benidorm. Aquí podréis pasar el día de compras, ir al cine, disfrutar de zonas de ocio infantil o comer en alguno de sus restaurantes. Son opciones prácticas para un día de lluvia.
- Visita a bodegas: La provincia de Alicante es conocida por sus vinos. Podríais aprovechar para hacer una visita a alguna de las bodegas de la zona, como las de la Marina Alta, donde podréis conocer el proceso de elaboración del vino y, por supuesto, realizar una cata. Es una experiencia cultural y gastronómica muy interesante.
- Disfrutar de la gastronomía local: Un día lluvioso es la excusa perfecta para refugiarse en un buen restaurante y deleitarse con la cocina alicantina. Un arroz a banda, un caldero o un buen pescado fresco os harán olvidar el mal tiempo. Hay muchos restaurantes acogedores tanto en Altea como en los pueblos cercanos.
Hoteles recomendados
La oferta de alojamiento en los alrededores de la Cala del Mascarat y en Altea es variada y se adapta a diferentes gustos y presupuestos. Nosotros hemos explorado diversas opciones para ofreceros las mejores recomendaciones, pensando en la comodidad y la experiencia.
Opciones para todos los gustos
Si buscáis estar cerca de la cala para un acceso rápido, la zona del Puerto Deportivo Campomanes (Marina Greenwich) ofrece algunas opciones de apartamentos y pequeños hoteles con vistas al mar y a la cala. Es una zona más tranquila, ideal para quienes buscan relax y proximidad al mar y a las actividades acuáticas.
Para quienes prefieren combinar la playa con el encanto de un pueblo, Altea pueblo es la elección perfecta. Aquí encontraréis una gran variedad de hoteles boutique, casas rurales con encanto y apartamentos vacacionales. Alojarse en el casco antiguo os permitirá disfrutar de sus calles pintorescas, sus restaurantes y su ambiente bohemio. Aunque no estaréis a pie de playa, el acceso a la cala y a otras playas de Altea es muy sencillo en coche o incluso en transporte público.
Tipos de alojamiento
- Hoteles Boutique: Altea es famosa por sus pequeños hoteles con encanto, muchos de ellos ubicados en edificios históricos del casco antiguo. Ofrecen un trato personalizado y una atmósfera exclusiva.
- Apartamentos Turísticos: Son una excelente opción para familias o grupos, ya que ofrecen más espacio y la posibilidad de cocinar. Hay muchos disponibles tanto en la zona del Mascarat como en el centro de Altea.
- Hoteles de Playa: Si preferís la comodidad de un hotel con servicios completos y acceso directo a la playa, podéis encontrar opciones en el paseo marítimo de Altea o en las cercanas localidades de Calpe o Benidorm, aunque estarán un poco más alejados de la cala.
- Villas y Casas Rurales: Para una experiencia más privada y relajada, especialmente si viajáis en grupo, el alquiler de una villa con piscina en los alrededores de Altea puede ser una opción fantástica. Permite disfrutar de la tranquilidad del entorno y de la libertad de tener vuestro propio espacio.
Gastronomía de la zona
La provincia de Alicante es un paraíso gastronómico, y la zona de Altea no es una excepción. Después de un día de sol y mar en la Cala del Mascarat, no hay nada mejor que deleitarse con los sabores auténticos de la cocina mediterránea. Nosotros siempre nos dejamos llevar por los aromas y los productos frescos de la tierra y el mar.
Delicias del Mediterráneo
El plato estrella, sin duda, es el arroz. Aquí en la Costa Blanca, el arroz se prepara de mil maneras, y todas son deliciosas. No podéis iros sin probar un auténtico arroz a banda, un arroz negro con marisco y su tinta, o una clásica paella valenciana (aunque en Alicante tenemos nuestras propias variantes). El caldero es otra especialidad local, un guiso marinero potente y sabroso que se suele servir en dos vuelcos: primero el pescado cocido y luego el arroz con el caldo resultante.
Los pescados y mariscos frescos son omnipresentes. La proximidad al mar garantiza productos de primera calidad, que se preparan a la plancha, al horno o a la sal, realzando su sabor natural. La fritura de pescado es siempre una buena opción para compartir. Y no olvidemos las tapas, una tradición que podéis disfrutar en cualquier bar o tasca de Altea, acompañadas de un buen vino de la tierra o una cerveza fría.
Restaurantes recomendados (ejemplos de estilo)
- Restaurantes en el Casco Antiguo de Altea: Ofrecen un ambiente encantador y, a menudo, vistas espectaculares. Son ideales para una cena romántica o una celebración. Suelen especializarse en cocina mediterránea de autor o tradicional con un toque moderno.
- Chiringuitos de playa: Los que se encuentran en la propia Cala del Mascarat o en las playas cercanas de Altea son perfectos para una comida informal o un aperitivo junto al mar. Suelen tener una oferta más sencilla pero deliciosa, con pescado frito, ensaladas y arroces.
- Restaurantes en el Puerto Deportivo Campomanes: Aquí encontraréis opciones más exclusivas, con cocinas variadas y un ambiente sofisticado, ideales para disfrutar de una cena con vistas a los yates.
Fiestas locales
Visitar la zona de Altea durante sus fiestas locales es una experiencia enriquecedora que nos permite sumergirnos en la cultura y las tradiciones de la gente. Nosotros siempre animamos a nuestros viajeros a consultar el calendario festivo, ya que añade un valor especial a la visita.
Tradición y diversión en Altea
Altea es un municipio con un calendario festivo muy activo, destacando varias celebraciones a lo largo del año:
- Fiestas de Moros y Cristianos (último fin de semana de septiembre): Estas son, sin duda, las fiestas más espectaculares y conocidas de Altea. Durante varios días, el pueblo se transforma con desfiles majestuosos, trajes suntuosos, música y pólvora. Recrean la reconquista de las tierras por parte de los cristianos y son un derroche de color y tradición. Es una experiencia que hay que vivir al menos una vez en la vida.
- Fiestas de San Lorenzo (segundo sábado de agosto): Conocidas también como el 'Castell de l'Olla', son famosas por su impresionante espectáculo pirotécnico que se lanza desde plataformas flotantes en el mar. Es uno de los castillos de fuegos artificiales más importantes de la Comunidad Valenciana y atrae a miles de personas. La playa de la Olla se llena de gente para disfrutar de este mágico evento.
- Fiestas de Sant Blai (febrero): Son las fiestas patronales de Altea, con actos religiosos, procesiones, conciertos y actividades populares. Es una buena oportunidad para ver el lado más tradicional del pueblo.
- Fiestas de San Juan (23 de junio): Como en muchas localidades mediterráneas, la Noche de San Juan se celebra con hogueras en la playa, música y rituales para dar la bienvenida al verano. Es una noche mágica y festiva.
Hospital cercano
La tranquilidad es fundamental cuando viajamos, y saber que contamos con servicios de salud cercanos nos da una paz mental invaluable. En caso de cualquier imprevisto o necesidad médica durante vuestra estancia en la Cala del Mascarat o en Altea, la zona está bien cubierta.
Atención sanitaria a mano
El centro de salud más cercano a la Cala del Mascarat y a Altea es el Centro de Salud de Altea, que se encuentra en el propio municipio. Para urgencias menores o consultas generales, es la primera opción y está a pocos minutos en coche de la cala.
Para emergencias más graves o atención hospitalaria completa, el hospital de referencia en la zona es el Hospital Marina Baixa, ubicado en Villajoyosa. Este hospital se encuentra a aproximadamente 15-20 kilómetros de Altea, lo que se traduce en unos 20-25 minutos en coche, dependiendo del tráfico. Cuenta con un servicio de urgencias 24 horas y todas las especialidades médicas necesarias. También, un poco más al norte, aunque similar en distancia, se encuentra el Hospital de Dénia.
Es importante tener siempre a mano los números de emergencia locales (112 en España) y, si sois ciudadanos de la Unión Europea, la Tarjeta Sanitaria Europea para facilitar la atención médica. La buena noticia es que Altea es una zona turística bien preparada, y la atención sanitaria es de calidad y accesible.
Nuestra opinión personal
Después de haber visitado innumerables playas y calas durante la costa española, podemos afirmar con rotundidad que la Cala del Mascarat ocupa un lugar especial en nuestro corazón. Es una de esas joyas que, a pesar de no ser 'secreta', conserva un aura de autenticidad y serenidad que la hace única.
Lo que más nos cautiva de esta cala es la perfecta combinación entre la accesibilidad y la sensación de estar en un paraje natural casi virgen. Sus aguas, de una transparencia asombrosa, son una invitación constante a sumergirse y explorar el vibrante mundo submarino que esconde. No es la típica playa de arena fina, y eso es precisamente lo que la hace diferente y especial. Los guijarros, lejos de ser un inconveniente, contribuyen a la pureza del agua y le dan un carácter rústico y auténtico.
Recomendamos encarecidamente la Cala del Mascarat a quienes buscan algo más que sol y arena. Es ideal para aquellos que disfrutan del snorkel, el kayak o simplemente de relajarse en un entorno natural sin grandes aglomeraciones. Si viajáis con niños, tened en cuenta los guijarros y equipadles con escarpines, y veréis cómo disfrutan chapoteando y buscando peces. Es un lugar que te recarga de energía y te conecta con la belleza del Mediterráneo en su estado más puro.
Conclusión
En resumen, la Cala del Mascarat en Altea, Alicante, es un destino que no debe faltar en vuestra lista si visitáis la Costa Blanca. Es un lugar donde la belleza natural, la tranquilidad y las oportunidades de aventura se fusionan para crear una experiencia inolvidable. Desde sus aguas cristalinas, perfectas para el snorkel y el paddle surf, hasta el encanto de sus guijarros y el telón de fondo de la sierra, cada detalle contribuye a su magia. Hemos recorrido juntos sus características, sus servicios, las actividades que podéis realizar y los encantos que la rodean, y esperamos haberos transmitido la esencia de este paraíso.
Nosotros, como amantes del turismo de playa, la consideramos una elección excepcional para quienes buscan desconectar, disfrutar de la naturaleza y vivir el Mediterráneo de una manera auténtica. Ya sea para un día de relax bajo el sol, una tarde de snorkel explorando la vida marina o una aventura en kayak, la Cala del Mascarat os espera con los brazos abiertos para regalaros momentos de paz y diversión. ¡No dudéis en descubrir este tesoro escondido de Alicante y dejaros seducir por su encanto singular!